jueves, 24 de junio de 2010

La función corregida

Para imaginarte la escena tienes que estar sentada, que casualidad; disfruta de la función.

Detrás de una cámara está el director, tiene sobre su cabeza una maraña de pelos que no puede ser adjetivada; mira a una discoteca, o eso parece. Justo en frente de los baños está un señor bajito con el pelo corto, delante suyo hay una computadora; ese debe ser el DJ. La cámara muestra la discoteca, en el fondo hay una mesa de ping pong, la gente baila algún tipo de techno. Enfocan a un joven, tiene el pelo cortísimo y un hueco en la frente. El mira a una mujer que enseguida se va al baño; lo enfocan a él. Tiene una cara de indecisión profunda, suspira y camina. Toma a otra jovenzuela por la espalda; baja sus manos hasta su cintura y sobre la música le susurra algo en el oído que le dibuja una sonrisa.
Aparece el reguetón de fondo, la cámara rueda desde el seno de la joven hasta su boca perlada por el sudor de la noche, se voltea y lo besa. Ella lo besa con pasión, es un beso que rompe los paradigmas de la retención de emociones, él en cambio la besa con pausa, con la frialdad que sólo permite la preparación.


Sale la otra mujer del baño, y se sorprende. Esta, ve a la pareja con una cara que él adivina con unas marcadas facciones de delicia; el beso espolvoreado con la maldad se vuelve cada vez más picante. El baja la mano y ostensiblemente le agarra una nalga. Todo esto es visto por la otra mujer atónita y asombrada, es casi asco lo que siente. Estos dos se besan apasionadamente: "corte".


"Muy bien vamos a grabar la escena de la declaración de amor, dice el director
-¿Por qué no grabamos todo en el orden este?, así está escrito en el guión, replica el estudiante.


-Todo se arregla en la edición, tú grabas lo que tengas que grabar y después te encargas de ponerlo todo en su lugar. Además ya sabemos lo del beso, todos sabíamos como iba a ser esa escena, ahora, hay que hacer que la declaración cuadre con el beso. No al revés.


-¿No entiendo nada, eso está escrito, y por que no lo hacemos como está ahí?


-Justo así lo estamos haciendo, pero no en el orden cronológico, ahora silencio que estamos grabando.


-Pero, esto no es una declaración de amor, esto es una cosa de borracho. En un jardín con una tipa prendida, pierde toda la fuerza, porque no pasar por la vieja carta, eso que todo lo resolvía para los héroes de antaño.


-Porque eso caducó, porque nadie escribe cartas y ya ni las leen. Todo pasa por el mesenger y el hotmail, las cartas son artilugios de las películas porno para que la actriz pueda apretar el papel con fuerza. Te digo, el paroxismo de lo romántico de nuestros días es una sonrisa sincera, y una declaración directa; Cyrano sería un narizón habla paja, y eso te lo digo yo. No le busques las cinco patas al gato, la cosa es directo al grano y sin rodeos. Ahora cállate y no jodas. ¡Acción!"

Estamos en un jardín, el del beso y la del baño están solos. Ella sabe lo que se le viene encima, él no halla sus palabras. Clásica escena de amor, porque él quiere sorprender, hacer lo que todos detrás de la pantalla esperan.


"Lo voy a decir sin rodeos, Angélica, Te amo. Ella arruga el entrecejo y deja salir un supiro de desaprobación casi inteligible. Yo sé, que ya he intentado decirte esto, pero soy un hombre que sueña, soy un hombre que necesita la realidad. Veo el sueño, y con él me acobijo. Quiero oír de tu boca las palabras de mi redención, no juegues conmigo, me niego a recibir un tal vez por respuesta.

-Alfonso, realmente no sé que decirte.


-Dilo, termina de decirlo, no permanezas impávida ante mi petición; di algo, haz algo, córtame la cabeza de un hachazo: permíteme renacer de mis cenizas.


"Corte, grita el director. ¡Eres un genio! le dice al ayuda. Claro, todo de nuestros días pasa por el mesenger y la computadora, imagínate que el amor fuera cosa de luces y botones, de simples teclas. El amor ya no es algo humano y cálido, ya no son cartas que huelen a perfumes y tabaco, ya no son horas de interminable espera a que llegue la correspondencia. El amor de Cyrano ha muerto, lo que toca es un amor de mentira, un amor de teléfono, un amor de correos electrónico y de velocidad de banda ancha. Claro ¿quién quiere a un charlatán medio feo hablando paja por la vida? nadie! Lo que necesitamos es que..., nada, no necesitamos nada. Traigan al francesito ese que me cae como una patada en las bolas, vamos a ponerle imaginación a esto.

Mira, le dicen al francesito, vas a interrumpir, y vas a empezar a hablar con ella, haz que él se vaya ¡espántalo!"


La escena termina así el francés los corta y Alfonso se va a hablar por ahí, toma un poco y despierta en una casa extraña.


"Vamos a cambiar todo, tenías razón y estabas equivocado ¡me gustan tus errores!


-No lo entiendo señor director.


-Claro, la escena del beso va antes, ahora de nuestros días todo es rápido. Al grano, concreta, deja la belleza y los planes; Destruye y recontruye sobre la marcha. Lo más honesto es el beso antes; qué locura ¡cómo cambian los tiempos! No va a ser un beso de despecho sino un beso de venganza, no va a ser una venganza: ¡va a ser un argumento inapelable! Que pragmáticos nos hemos vuelto, la respuesta es que no tenía otra, se ha vuelto una excusa válida.


-De Verdad no le entiendo señor director, con todo el respeto que usted merece, a donde quiere llegar con todo esto.


-No juegues al bruto, anda sé inteligentito. Primero el beso, sorpresa de la mujer, segundo explicación con el corte del francesito...


-No iba a ser al revés, ¿por qué lo cambia todo? Se contradice todo, no le entiendo nada.


-¡Claro! Próxima escena, llega a su casa. No viene esa explicación sosa de primero; antes era que se hacían las cosas así. Lo que toca es la acción, es un hombre que aparece en la discoteca, mira un culo parado, se acerca a él y lo toma. Ve que la otra está en el baño y la besa -a la del culo-; mejor, hagamos que ella lo bese. Sale del baño, y los ve la otra. Sorpresa, asco, lo que sea, eso es el trabajo de la actriz: buscar la mejor cara. El, impávido e inamovible con un simple objeto entre sus manos. Lo usa y lo bota, o al menos lo deja de lado. Va y se le intenta declarar, le dice lo del sueño pero sin el me gustas; es demasiado largo, boom, llega el francés. Ya no cabe la reflexión, la retórica es un arma de engaño. ¿Que hace él tipo? ¡Fácil! Escribe un email, le dice todo eso que no le dejan decirle en cara. Estamos compelidos a ser rápidos o a morir ¡pues no muramos! Mira esta escena."

"El tipo vuelve a su casa, se muestra su computadora de fondo, vuelve la cámara sobre él ¿vas viendo? Habla de la navidad, de la reconciliación, bla bla bla. Llega al beso, habla del beso por tres buenos párrafos dice que fue un beso que le gustó, pero que hubiera querido dárselo a alguien más, dice que no era un beso de venganza sino de realidad. Mira como se le incrusta poesía a la vida, vamos a meterle viejos modales a esto. Angelica, dice él, eres inteligente, eres bella, y me gustas; pero dime que no se puede, dímelo por escrito y sin rodeos, sácame de mi fantasía. Y que crees que va a responder ella, como se puede ser concreto en esos casos, no se puede. La noticia le llega como un choc.


-¿A quién le llega qué noticia y cuando?


-Párame bolas, hijo. A Angelica le llega la noticia como un choc, es un correo; nadie manda correos serios y se leen sobrevolados. Pero este tiene una última frase que no se puede obviar, es un callejón sin salida. Va a tener que responde algo ¡carajo que buenos somos!


-¿Y qué va a responder?


-Eso, dejémoslelo a la distancia, que la distancia responde muy bien de toda la vida. Además qué le importa a la gente como va a responder, ya se sabe, lo que preocupa es la pobre niña que fue usada como objeto en un beso malévolo. Por ahí le metémos media hora más de película. De todas formas si quieres la respuesta va a ser algo así


Mi muy querido Alfonso,
La navidad es una época de reconciliación, y he tratado de comprender lo que has hecho pero no puedo. La vida me ha llevado a una situación muy incómoda en la que me es imposible responderte con franqueza. Me caes muy bien como amigo, realmente he pasado unos momentos increíbles contigo, pero es tiempo de dejar eso de lado. Alfonso abre los ojos al mundo, mira películas de amor, no sé que recomendarte...


-Y así con media hora de bla bla bla inútil, le dice que se deben alejar. Pero mejor me callo este Alfonso hace daño, esta película corrompe la sanidad mental.


-¿Y después le metes el final?


-Vas entendiendo, todas las peliculas de amor son así lo rechazan y siempre terminan juntos y felices.


-Sabe, señor Director, Alfonso debería vivir en una película de segunda, así nos haría a todos más fácil la vida con estos diálogos estúpidos e inútiles.


-Hehehehe, tienes razón hijo, ¡apaga las luces cuando salgas! Dile a Alfonso que deje de soñar que está babeando el traje.


-Déjelo soñando, eso no es malo, de todas formas, sólo puede despertar.


-O morir en el intento"

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